cambiando vidas

 

El desarrollo humano lo constituyen las diferentes etapas por las que pasamos los seres humanos desde el momento en que nacemos hasta nuestro fallecimiento, no se puede frenar, interrumpir o alargar, lo que quiere decir que, al menos de que ocurran factores externos e internos (accidentes, enfermedades etc.), que acaben con nuestra existencia, NADA va a impedir que, con el paso del tiempo, los que hoy gozamos de juventud lleguemos a la séptima y última etapa de la vida, la ancianidad.
Ser un adulto mayor en esta década no debe ser nada fácil, la realidad actual llena de banalidad y egocentrismo, redes sociales y tecnología excluye de manera cruel a nuestros ancianos, NUNCA hay tiempo, se nos olvidaron las charlas y los cuentos, y las personas que en algún momento fueron importantes en nuestra vida, fueron relegadas a un último plano.
Pero no todo es malo, resulta que hay lugares y personas que reconocen la importancia de nuestros ancianos, el valor y aporte que han generado en la vida de sus seres queridos y en la sociedad, personas que consideran que todavía pueden ser útiles y que trabajan para darle a nuestros adultos mayores una existencia más grata.
Uno de estos lugares es el Centro de Vida para El Adulto Mayor Espíritu de Dios, inaugurado en el año 2017, donde desde ese día hasta hoy cientos de abuelos de la ciudad han recibido diversos servicios que han mejorado su calidad de vida. Se trata de un lugar con todas las comodidades de un club, El Centro de Vida tiene sala de música y televisión, sala de juegos de mesa, capilla, zonas de estancia pasiva, consultorio médico atendido por la ESE Vidasinú, gimnasio, auditorio, comedor y zona administrativa para el programa Adulto Mayor de la Alcaldía de Montería.

En ese lugar nuestros ancianos vuelven a ser jóvenes, recuperan la vitalidad, gracias a actividades lúdicas y recreativas realizadas por personas con todas las ganas de sembrar felicidad en estos grandes seres. La atención es casi personalizada y con esto no quiere decir que sobren personas, si no que cada una de ellas da todo de sí para que nuestros abuelos sientan vida, salud, compañía, diversión e integración entre ellos.
Podríamos pensar que algo tan bueno como esto debería tener un costo, pero no es así, lo mejor de todo es que es completamente gratis, este Centro de Vida está abierto para todos nuestros abuelos. Empezó atendiendo 150 beneficiarios y luego de un ciclo, se dieron paso a 150 más y así sucesivamente, de manera que hasta hoy se han podido atender la mayor cantidad de abuelos posible.

No siempre debemos resaltar las cosas negativas que ocurren en nuestro país, de vez en cuando debemos dedicar espacios como este para hacer una mención a los que hacen el bien y ayudan a otros. En este caso a las personas que laboran en el Centro de Vida para El Adulto Mayor Espíritu de Dios, si bien las instalaciones y el proyecto fue encabezado por la alcaldía y la gestora social, son las personas que se dedican día a día a mejorar la calidad de vida de los abuelos que hacen parte del centro las que merecen una “estrella dorada”, su amabilidad y disposición para el servicio marca la diferencia entre este y otros lugares similares, como dicen por ahí, gente que le pone el alma…














Comentarios

Entradas populares de este blog

Catedral de Montería

Artesanias